domingo, 27 de julio de 2014

Atenas, una visita rápida

Plaza Monasteraki
En Atenas se puede encontrar de todo, desde construcciones modernas hasta antiguas...bien antiguas. Nuestra visita por esta ciudad fue relámpago, nuestro objetivo era ir a las islas griegas y Atenas era el mejor lugar donde llegar en avión para luego tomar un ferry a estas islas. La visita en profundidad quedará para otro momento, sin embargo alcanzamos a ver bastantes cosas y me dejó con un muy buen sabor de boca para volver en el futuro.

Atenas es famosa por ser la ciudad donde se encuentra la acrópolis, una ciudadela muy antigua, actualmente declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Es el lugar donde está el Partenón y donde se sitúan grandes historias de la mitología griega. La acrópolis se encuentra construida en la cima de un cerro, proporcionando una gran vista de la ciudad: una ciudad muy blanca a diferencia de Santiago que tiene tonos mucho más grisáceos.

Vista de Atenas desde la acrópolis

Teatro de Dionisio

En la acrópolis se están haciendo muchas reconstrucciones, por un lado es bueno porque ayudan a que la historia se mantenga en pie, pero por otro lado ya no sabes si lo que ves es contemporáneo o antiguo, quitándole un poco la magia a la visita. La visita a este lugar está compuesta por varios sectores, no todos en el mismo lugar por esta razón se recomienda ir temprano para que disfruten bien todos los lugares y alcancen a visitarlos efectivamente. Nosotros no fuimos muy temprano y al día siguiente partíamos en nuestra travesía hacia las islas por lo que nos tuvimos que conformar con ver el teatro de Dionisio, el Partenón y el Erecteón, este último fue el que más me gustó. Creo que la vista de las ruinas con el contraste de la ciudad en el fondo fue lo hizo que me gustará por sobre las otras construcciones.


El Erecteón, templo en honor a los dioses Atenea, Polias y Poseidón y Erecteo, rey mítico de la ciudad
El partenón
No todo en Atenas es la acrópolis, luego de visitar este increíble lugar, caminamos sin rumbo y a ratos con rumbo, pero sin seguridad hacia donde estábamos yendo. Pasamos por varios mercaditos y ferias. En los alrededores de la plaza Monasteraki se pueden encontrar muchos lugares para comer, así como puestos que venden artesanías, ropa y frutas. Pasamos a comer en un restaurant que parecía bien famoso, no me acuerdo del nombre, pero estaba lleno de fotos del dueño con artistas famosos que habían visitado su local. Ahí comimos unos gyros con salsa tzatziki (salsa de yogurt con pepino) típica griega, exquisita.

La guinda del día fue subir en la noche al bar del hotel A for Athens, que se encuentra en el último piso del edificio. No te preguntan mucho si dices que vas al bar y puedes subir a admirar una linda vista de la plaza Monsteraki, como la foto de más abajo:

Linda vista de la plaza Monasteraki desde el A for Athens hotel bar 





domingo, 6 de julio de 2014

Tánger


En la Medina de Tangier, muy diferente a Fez y Marrakech

Nos sobraron un par de días en Marruecos por lo que decidimos viajar más al norte a la ciudad de Tánger. Esta está en el limite con el estrecho de Gibraltar y es un destino muy popular para cruzar en barco a España y de España a Marruecos.  

La ciudad cuenta con una medina amurallada y una parte más moderna, muy cerca una de la otra, más que en otras ciudades donde habíamos estado. Para mi la medina es lejos más entretenida que la parte más moderna, pero Fez y Marrakech son mucho más interesantes en ese sentido. La medina en Tánger no es tan tradicional o antigua como en las otras ciudades donde anduvimos, hay construcciones más modernas y circulan muchos más vehículos.

Atardecer en Tánger

La playa de Tánger es muy linda, nos tocó un atardecer precioso. Un cielo con un intenso color azul y morado que duró más de lo esperado. Me gustó mucho poder ver a parejas Marroquíes compartiendo un momento intimo en la playa. Allá no es bien visto que mujeres y hombres anden de pareja, menos en público. Esto tiene su encanto desde el punto de vista del turista, pero me alegro que de apoco estén cambiando y aceptando un rol menos pasivo de la mujer en su cultura.

En las afueras de las grutas de Hércules.

Hay algunas atracciones turísticas en Tánger, una de ellas: las Grutas de Hercules. Unas cuevas a la orilla del mar. Cuenta la historia que el mítico personaje de Hércules descansó ahí luego de haber realizado sus 12 tareas. La entrada a la gruta cuesta cerca de 1 Euro, no les encontré nada especial, pero si andan por ahí por lo poco que vale la entrada no cuesta nada entrar a verlas. La visita dura unos minutos nada más, no hay mucho donde recorrer, te puedes topar con varios artesanos en el camino ofreciendo sus productos. En particular a mi me gustó más las afueras de la grutas, donde habían quitasoles y uno se podía sentar a disfrutar la vista y una bebida o un Tajine (plato típico Marroquí).