viernes, 25 de marzo de 2016

Regreso a San Cristóbal - día 9


Tempranito tomamos el bote a San Cristobal, otros 30usd y 2hrs en una lancha de 3 motores. Llegamos a la isla y teníamos que hacer un poco de tiempo antes de ir al aeropuerto.

Pasamos a desayunar en un pequeño restaurant ubicado en un 2do piso, muy muy bueno. No anoté su nombre. Habríamos pasado a comer ahí antes de bucear, la primera vez que estuvimos en San Cristobal. Granola, fruta y yogurt, mi desayuno favorito.


Pedimos permiso para dejar las mochilas en el restaurant y partimos a la playa de los lobos marinos que está muy cerca del puerto, dirección a Tortuga Bay.
Lo máximo de esta playa y la mejor manera de terminar este viaje: una decena de lobos de mar cachorros. Fue lo máximo.


Así despedimos estas hermosas islas. Espero volver a visitarlas un día. 









jueves, 24 de marzo de 2016

Volcán Sierra Negra - día 8

Último día en Isabela antes de emprender nuestro regreso a San Cristobal para tomar el avión de vuelta Chile. 

Contratamos un tour por 30usd por persona para visitar el volcán Sierra Negra de la isla. Nuestro guía se llamaba Wilson y aprendimos muchas cosas de él así como también de la isla. 
Nos contaba que para él le era mucho más fácil y económico comprar cosas por Amazon a estados unidos que encargarlas a su propio país continental. Quedábamos marcando ocupado. 
Y que mucha gente como él, tiene familia en Ecuador continental, pero en las islas pagan mucho más por lo que muchos vienen acá a trabajar para ahorrar y luego vuelven con sus familias. 


El día nos tocó bien feo, un día nublado y hacía bastante frío al haber salido a las 7:30am. Nos esperaba una caminada de 16km. El primer tramo era un por sector con mucha vegetación y llegamos a tomar desayuno a un mirador para ver el gran crater del volcán. Lamentablemente por la neblina y el día feo que nos tocó no logramos ver mucho, pero algo se alcanzaba a apreciar de la inmensidad del lugar.


Seguimos la caminata hasta llegar a una zona muy árida, una zona volcánica con rocas de diferentes tonalidades amarillas a rojizas por los minerales que se encuentran en su superficie.






Regresando al puerto nos tocaba tomar el bote a Santa Cruz por 30usd más los  50 centavos del taxi que te llevan del muelle a unos 100metros donde están las lanchas. En 2:10hrs llegamos a San Cristobal.






martes, 22 de marzo de 2016

Tour a los túneles de Isabela - día 7


Contratamos un tour por 70usd por persona para llevarnos a los famosos “túneles” y hacer snorkel en el área. Salimos a las 8:30am, nos pusimos nuestros trajes de agua y partimos.




Los túneles no quedaban muy cerca de la isla principal, la lancha nos llevó primero a un primer sector para ver a los “baby boobies”, piqueros de patas azules de solo un par de semanas. Cuando nacen sus patas son grises y su pelaje visualmente muy suave y blanco como un oso polar, a medida que van creciendo van cambiando el tono de las patas y cambian las plumas por unas más gruesas y firmes que les permitan volar. Es casi un año entero que los pequeños dependen de sus padres para sobrevivir, ya que no cuentan con un plumaje decente para volar y poder buscar su propia comida.




Realizamos dos sesiones de snorkel, no se cuál fue más impresionante que la otra. Nadábamos en el sector de los túneles que es formado por piedra volcánica y produce estos pequeños túneles bajo el agua. 

En esta oportunidad logramos ver muchos tiburones y una manta raya completamente diferente a la raya águila que habíamos visto en nuestro último buceo. Ésta era una manta raya casi blanca, con una cola mucho más corta y se movía bajo el agua al producir un movimiento de olas con el borde de su cuerpo en lugar de “aletear” como un pájaro como hacía la otra. Ésta pasaba muy desapercibida cuando se posaba en la arena y si el fondo no fuera tan profundo sería muy fácil pisarla.



En la segunda sesión hicimos snorkel cerca de un manglar, teníamos árboles muy cerca a nosotros y el agua no era muy profunda. Aquí nos dijeron que era posible encontrar caballos de mar y así fue. Luego de mucho, mucho, mucho buscar logramos encontrar un pequeño y solitario caballo de mar con la cola enroscada en una raíz de un árbol cercano. Con el movimiento del agua a ratos se soltaba de la raíz donde estaba sujeto y flotaba hasta la siguiente ramita o raíz con la que topaba. No se movía mucho, pero de todas formas fue emocionante verlo en su habitat natural.


La guinda de la torta fue nadar con dos grandes tortugas marinas a centímetros de nosotros. Por más tortugas que haya visto en este viaje, no dejaban de impresionarme. Admiro la facilidad con la que nadan y el poco esfuerzo aparente que requieren para moverse a la gran velocidad con la que lo hacen. Fue increíble. Siempre teniendo en cuanta de mantener cierta distancia con ellas y respetar su espacio y ambiente, logramos nadar con ellas un buen rato y tomar unas fotos increíbles.


Al regresar al puerto nos quedamos cerca del muelle haciendo un poco de snorkel. Para nuestra sorpresa nos topamos con una manta raya encubierta, una muy similar (si no de la misma especie) de  la que vimos en los túneles. Así como también un pingüino juguetón que nadó frente a neutra cámara un par de veces y un par de lobos de mar que se estaban refrescando. 

Fue un día increíble y la sonrisa no me la quitaba nadie.


domingo, 20 de marzo de 2016

Isabela - día 6


Salimos temprano a tomar el bote a Isabela, una isla con forma de caballo de mar y la más grande de Galapagos, demoraba 2:40hrs en llegar desde Santa Cruz. El tramo se mueve bastante así que no coman mucho antes de subir.


Nos quedamos en el hotel Insular, bastante bien ubicado y a un muy buen precio en comparación con otros hoteles de la isla. 35usd la noche por una habitación doble. 

Salimos a reconocer territorio, visitamos la plaza principal y la iglesia del pueblo que en su interior tenía pintado un lindo paisaje de Galapagos con toda su flora y fauna en colores muy llamativos. 


Arrendamos 2 bicicletas mountain bikes y fuimos a recorrer a los Humedales. Un trayecto de aproximadamente 6km por arena (playa) y por tierra. Demoramos unos 40 minutos en llegar al final bajo un sol muy intenso. Lleven agua y algo para comer, no hay nada en el camino.

Por la ruta visitamos diferentes playas, dentro de las más populares: la playa del amor. En varias pudimos encontrar iguanas marinas y algunos piqueros de patas azules. 




La ruta contaba con varios miradores, para llegar a ellos había que subir sus buenos escalones, les recomiendo que suban al menos a 2, es una buena oportunidad para ver la isla desde lo alto. 

Al final de la ruta estaba el famoso muro de lágrimas, un muro de piedras formado por los antiguos prisioneros que vivian en la isla. No es nada muy impresionante, más allá de la historia propiamente tal. Nos encontramos con un par de personas que hicieron la ruta a pie, y realmente me lamentaba por ellos ya que a pie debían ser poco más de 2 horas de caminata para llegar allá y el calor que hacía te derretía.

Como aun nos quedaban horas de luz, aprovechamos de ir al criadero de tortugas, estaba cerrado, pero pudimos pasar de todas formas. Tenían muchísimas tortugas pequeñas. Más allá que eso, era muy similar a los otros criaderos que habíamos visitado en las otras islas.


Por último, pasamos a ver la laguna de flamencos cerca del atardecer, nos dijeron que a esa hora y bien tempranos cerca del amanecer es cuando están más activos y se alimentan. Logramos ver unos 8 flamencos y algunos patos silvestres en la laguna. 

La laguna está varios metros más abajo del mirador, tengan en cuenta que siempre verán a los flamencos lejos, lleven un buen zoom para tomar fotos.


miércoles, 9 de marzo de 2016

Buceo en Seymour - día 5


Salimos a bucear de nuevo, esta vez desde Santa Cruz con destino a Seymour Norte. Nuestro instructor era Alan del centro de Buceo Galapagos Travellers. 

Este buceo fue muy diferente al anterior, esta vez pasearíamos por un sector del mar en lugar de seguir una pared que guiaría nuestra ruta.  Además de ser un buceo menos profundo que el anterior

Realizamos dos inmersiones, un solo los 2 con el instructor y otra con otra persona que estaba buceando por primera vez.
El primero buceo fue de 17 metros de profundidad, con un traje de 3mm y sin capucha ni guantes, el agua era más caliente que en el buceo de San Cristobal. Entré con 3000psi y salé con 900psi.

En este primer buceo nos encontramos con una Raya águila, una Raya negra con lunares blancos. Hermosa. Increíble a la velocidad a la que nadaba y movía sus aletas tranquilamente.  Entre esta raya y una tortuga que tratamos de perseguir se nos fue casi todo el aire. Fue muy entretenido e increíble de ver.


Persiguiendo a una raya águila
 A diferencia de otras mantarrayas, la raya águila tiene dientes y mastica su comida, mientras que otras especies filtran el plancton del agua a través de su boca.

Buceamos sobre arena y unos pequeños gusanitos que salían del suelo. En la foto de la Raya sola se pueden ver al fondo. Estos gusanitos se iban escondiendo a medida que nos acercábamos, siembre abajo nuestro veríamos solo arena y a lo lejos estos gusanos.



Antes de realizar el segundo buceo hicimos un poco de snorkel cerca del bote mientras el instructor iba con otras personas que buceaban por primera vez. Había mucha diversidad de peces y fácilmente podíamos llegar hasta el fondo simplemente aguantando la respiración. Nos entretuvimos tomando algunas fotos.
Pocos minutos antes de volver al bote apareció un lobo de mar que pasó nadando al lado mío. Increíble. Dentro de las cosas que quería hacer era nadar con lobos marinos. Solo logré verlo pasar a toda velocidad, pero fue hermoso. Se ven como unos animales tan gordos y brutos cuando están en tierra, pero en el agua se transforman y tienen una agilidad impresionante.


El segundo buceo fue sobre uno suelo de formaciones rocosas. 12 metros de profundidad entrando con 3000psi y saliendo con 1000psi. En esta oportunidad pudimos ver algunas tortugas y muchos más peces que en la primera inmersión. También algunos tiburones y estrellas de mar de diferentes colores.


sábado, 5 de marzo de 2016

Parte alta de Santa Cruz - día 4



Salimos temprano, nos recomendaron tomar un taxi, que en Galápagos son unas camionetas blancas. Por un par de dólares nos llevarían a los Gemelos, dos cráteres gemelos en la parte superior de la isla formados por el derrumbe de dos cavidades de magma. Muchas agencias de turismo ofrecen llevarte como parte de un tour, pero como a nosotros nos gusta hacer las cosas a nuestra pinta y gastar menos lo hicimos por nuestra cuenta.

El lugar es un gran espacio con vegetación que no esperas ver, la diferencia de altura en la isla produce un cambio climático impresionante y lo que se ve aquí es completamente diferente a lo que se ve cerca de la costa. Se pueden encontrar con muchas aves, mucho musgo. Es recomendable llevar un impermeable por si les llueve estando arriba. A nosotros se nos nubló y llovió un poco estando allá. Los cráteres son grandes y no es posible ver con claridad hasta donde llegan por la densa vegetación que tienen.  Caminar por el sector es muy lindo y hay un par de senderos que se pueden seguir. No hay nada alrededor además de la naturaleza. Vayan preparados con tiempo y algo de comida.

Lo que olvidaron mencionar es que para bajar de vuelta a la ciudad, no es tan fácil como subir ya que hay muy pocos taxis que te quieran llevar y como no tienes muchas alternativas te cobran más caro que por subir. Estuvimos caminando un buen rato hasta que paró una camioneta que nos dejó en un paradero, donde tendríamos que esperar hasta quien sabe cuando para que pase un taxi que nos pudiese llevar al Rancho primicias.

Fotografiando el crater
Finalmente la espera no fue tanta y logramos llegar al Rancho Primicias. Una reserva de tortugas privada y mucho mejor que la alternativa "Reserva El Chato" que es muy turística.


Camino al Rancho primicias nos topamos con una gran tortuga en la mitad del camino

En este lugar éramos nosotros y otra pareja más. Fuimos atendidos por el dueño quien nos dio un pequeño tour y nos contó de las tortugas. No tuvimos que pagar entrada.
Aquí las tortugas andas libres por el parque y nadie las molesta






Algo que no se ve todos los días y que tuvimos la "suerte" de ver, fue a tortugas apareándose. Según nos dijeron pueden estar casi dos días así y que la hembra lo pasa muy mal en el proceso. Esconde la cabeza en su caparazón y trata de huir porque creen que la están atacando.


El lugar también contaba con dos caparazones reales y te los podías "probar" para tomar algunas fotos. Son muy pesadas.
 Nos contaba el dueño que las tortugas corren peligro porque tratan de traficar las caparazones y que una caparazón se puede vender fácilmente en unos 300usd. 

El lugar además cuenta con un restaurante (un poco lento y no muy barato) y una gran tienda de souvenirs.


Terminamos nuestra visita acá y nos fuimos caminando a otra atracción: los túneles de lava. Estos túneles son formaciones naturales que ocurren cuando la lava se enfría y se seca y crea un ducto por donde se va evacuando la lava y eventualmente sale toda la lava y quedan los espacios dentro de esta cascara fría. La historia de como se forman es mucho más interesante que los túneles. Están altamente iluminados y los puedes caminar fácilmente a pie, entrando por un lado y saliendo por el otro. Es algo que se pueden saltar 

Volviendo a la ciudad nos quedaba un poco de luz y de calor por lo que preguntamos por alguna playa cercana para conocer. Nos recomendaron la playa de los alemanes. Para llegar a este lugar teníamos que tomar un bote taxi del muelle principal por 0.80usd por persona, el cual nos cruzaría en 2 minutos a esta playa. Era una playa bien chica y tranquila, se encontraba al lado de un hotel de los buenos. La playa en si no tenía nada especial, pero era perfecta para el tiempo que teníamos.Tomamos un poco de sol y volvimos por otros 0.80usd al pueblo para comer y luego prepararnos para el siguiente día.

martes, 1 de marzo de 2016

Tortuga Bay - día 3

Tortuga Bay

El señor del hostal nos recomendó ir a Tortuga Bay lo más temprano posible, esto tenía dos beneficios: no sufrir tanto calor y tener la playa sola para nosotros. Esto último era lo mejor por supuesto.

Partí a las 6:20am, mi compañero de viaje se unió más tarde. Para llegar a la playa se debían caminar 2,5kms, unos 45minutos. Se puede visitar entre las 6 y las 17hrs.
Al llegar a la playa: WOW. Una arena blanca y extremadamente suave y como fue prometido: toda para mi.  Habían muchísimas iguanas marinas, no se mueven mucho y son algo feas, pero no dejan de ser animales impresionantes. Toman sol la mayor parte del día y te puedes acercar a un par de metros de ellas, sin embargo advierten que tengas cuidado porque te pueden morder. Las iguanas son especies únicas de las islas Galápagos, su habitat lo constituye la zona submareal e intermareal donde encuentran su comida: algas verdes y rojas. La zona supramareal es donde descansan, toman sol para acumular energía y encuentran el sustrato para excavar nidos y dejar sus huevos.

Un pelícano y una iguana marina

Tortuga Bay consiste de dos playas: playa brava y playa mansa. Playa brava, como dice su nombre, tenía mucho oleaje y era difícil y un poco peligroso entrar al agua. Playa mansa por otro lado, a solo unos minutos de caminata, era una playa bajita, con mucha diversidad animal.

Piquero de patas azules con la playa mansa al fondo
En playa mansa pudimos ver tiburones martillo que tenían unos 30 centímetros de largo, y nadaban en plena orilla de la playa. Nos decían que a esa edad los tiburones no son muy inteligentes y van donde no deben. Son extremadamente miedosos y si sienten que te mueves en el agua salen corriendo.

También pudimos ver varias tortugas marinas, así como el interesante pájaro de patas azules llamado piquero patiazul y en esta playa además pudimos ver porqué lo bautizaron "piquero". Este pajarito sobrevuela la playa a unos 6 metros de altura y cuando ve su presa se lanza en picada al agua, es hermoso ver la caída que da.


En este sector se forman lo que se llaman manglares: un ecosistema que alberga grandes cantidades de especies marinas. Compuesto por agua de baja profundidades y vegetación marina, incluyendo las raíces de arboles de las orillas de los árboles. Las raíces permiten que este sector sirva de albergue para las primeras etapas de vida de una gran cantidad de organismos. Constituyen una zona de descanso y alimentación para tortugas marinas, rayas sartén, rayas águila, rayas doradas, tintoreras y tiburones de Galápagos.  Así como también son sitio de alimentación de varias aves.

Cuando ya empezó a llegar más gente también llegó el señor de los kayaks. Nos cobró 10usd por persona los 90minutos (1 solo kayak) con el pudimos recorrer toda la playa mansa y llegar a un sector con grandes grupos de tiburones de aleta blanca. Ahí nos bajamos del kayak, nos pusimos nuestro snorkel y nadamos con los tiburones. Una experiencia única.
También logramos divisar tortugas marinas e intentamos perseguirlas en el kayak, pero era un trabajo prácticamente imposible, son demasiado rápidas, y con lo verde del agua era muy difícil seguirles la pista.


Este fue de los pocos lugares de Galápagos donde prácticamente no encontramos lobos marinos.

Cerca de la 1 o 2 de la tarde regresamos al pueblo, teníamos que almorzar algo y dormir una siesta porque estábamos agotados. Al cabo de unas horas salimos nuevamente, esta vez al centro de investigación Charles Darwin que está al lado del pueblo, a distancia caminable.


Lo que más me gustó del centro de investigación fue el camino al llegar allá, con muchas iguanas echadas en medio de la calle tomando sol. Parecían muertas hasta que las mirabas con mucho cuidado y podías notar que estaban respirando. En la foto aparezco con una de ellas.

También vimos una iguana naranja, una variedad que no volví a ver en las islas. Además de iguanas se pueden encontrar tortugas en diferentes tamaños, recomiendo ir más al rancho primicias a ver tortugas libres en su habitat que acá, pero si están cortos de tiempo es una buena escapada.