domingo, 10 de julio de 2016

Music City, y'all!


Famosos por el barbeque y su música en vivo, Nashville es una ciudad que atrae a mucha gente. Dicen que cada día cerca de 80 personas se mudan a este lugar. Estuve 5 semanas viviendo aquí y habían cosas increíbles. Alojábamos en el sector de Sylvan park, donde hay casas muy americanas, sin rejas y mucho pasto. Me encantaba salir en las mañanas a tomar desayuno en el porche trasero y esperar a ver ardillas, conejos y pájaros de diferentes tipos. Tan cerca de la ciudad, pero a la vez rodeada de mucha naturaleza.



La gente de aquí es muy amable, es una característica de la gente del sur y de Nashville en particular. Hay que tener ojo, que si son muy sureños no les vas a entender nada de lo que dicen con lo rápido que hablan acompañado por el acento que los caracteriza.


La oficina quedaba a unos 15 minutos de la casa, yendo por la autopista en auto. Uber fue nuestra salvación, el transporte público cerca de la casa no era muy bueno. Estimaría que al menos 1 de cada 2 choferes que nos tocaban eran músicos que habían llegado a la ciudad para probar suerte.
Durante las 5 semanas en Nashville, estuve trabajando con authorship.me como parte del programa 1440 en el Entrepreneurial Center de Nashville a orillas del río.
A diferencia de otras incubadoras en las que he participado, esta era tremendamente profesional y dedicada a formarte como emprendedor y empresa para salir adelante. Reuniones semanales, modelos de negocios, marketing, práctica de pitch, noche de consejeros, mentores, contactos. Lo tenían todo. Una gran experiencia sin duda, aprendí mucho ahí.

La ciudad no cuenta con muchos lugares para hacer trekking, no hay cerros ni montañas cerca. Lo más parecido que encontramos a una distancia razonable fue el parque Percy Werner Park, por lo que tomamos un taxi y partimos para allá. Era un parque con mucho árbol, caminos bien pavimentados y no mucha elevación. Habría sido perfecto para recorrerlo en bicicleta, pero nosotros íbamos a pie. Empezamos a caminar y lo encontramos muy bonito, una que otra ardilla nos venía a visitar, pero luego de un rato nos empezamos a aburrir. El paisaje es extremadamente monótono, tanto así que llegas a sentir que estás caminando en círculos. Por este motivo no recorrimos la ruta entera y decidimos volver. Debimos haber caminado 1,5hrs o máximo 2.

Percy Werner Park

En otra oportunidad fuimos a Fall Creek Falls, un parque a 2 horas de Nashville, famoso por sus caídas de agua. Las rutas sugeridas son cortas y de baja exigencia. Es recomendable para una salida por el día.

Fall Creek Falls

La calle principal, Broadway, en el medio de la ciudad y a la vez al lado del río Cumberland, es un foco turístico con decenas de restaurantes con música en vivo todo el tiempo y muchísimas tiendas de botas vaqueras. El restaurant Honky Tonks, de tres pisos, está lleno a la hora que vayas. No puede faltar que prueben unas buenas costillas y pulled pork, ya sea en el Honky Tonks o en otro restaurant del concurrido sector.



La ciudad tiene varios museos de la música country, con uno especialmente dedicado a Johnny Cash. Para mi que no soy muy fan de ese estilo de música los museos, si bien estaban muy bien hechos, no me entretuvieron mucho. 

El centro de Nashville además cuenta con varios monumentos, un pequeño capitolio, y con un gran número de iglesias de diferentes corrientes religiosas. El puente peatonal John Seigenthaler, que cruza el río, permite tener una vista de la ciudad y del río desde la altura, vale la pena cruzarlo, no es muy largo. Y si ya están ahí, el parque a lo largo del río también vale la pena caminarlo.

Fui a ver un partido de baseball: Vanderbilt vs  Midlee Tennessee State. Vanderbilt es de las universidades más importantes del estado y nos comentaron que tenía un buen equipo. Resultó ser uno de los partidos más aburridos que he visto en mi vida. Los partidos de baseball, y aquí voy a generalizar, son extremadamente lentos y muy largos! Duran por lo general entre 3 a 4 horas, nosotros nos fuimos a la mitad. El evento viene a ser más una razón para tener vida social, más que entretenerse con el partido mismo. La gente compra comida ahí, unas pizzas o hot dogs y conversa de la vida, muertos de frío. Y a pesar de ser
 un partido entre dos universidades, las entradas debían comprarse con anticipación y costaron 18usd cada una, lo que no me parece barato para un partido universitario.



Como buena visita a Estados Unidos hubo que ir de compras. Existiendo varios lugares para visitar, el mejor centro comercial fue por lejos Opry Mills. Situado al nor-este de la ciudad, muy cerca de un parque y al lado del centro de eventos Opryland. El Opry Mills mall es un centro comercial muy grande, tuvimos que ir 2 o 3 veces para recorrerlo entero. Hay tiendas de marca y otras que tienen de todo un poco y muy buenos descuento. Algunas tiendas que valen la pena: Outdoor World (The Bass Pro Shop), Gap, Forever 21, Off Broadway Shoes, Victoria's Secret, y muchas más.



En mi último fin de semana en la ciudad, arrendamos un auto y viajamos a poco más de una hora de la ciudad hacia el sur para ir a una feria Renacentista. Me causaba mucha curiosidad porque lo había escuchado varias veces en películas o series. No recuerdo exacto cuanto costó la entrada, pero fue cerca de 30usd. Teníamos grandes expectativas.
La feria tenía ambientado un gran parque con decenas de puestos que vendían cosas renacentistas y otras no tanto: espadas y katanas (de verdad y de madera), joyas, orejas de elfos, escobas y varitas de Harry Potter, armaduras, cuchillos por montones, arcos y flechas, instrumentos, arte, etc
Tenían puestos con actividades: lanzamiento de hacha, de estrellas, de cuchillos, de arco y flecha. Todo por un módico valor por supuesto, en general $5usd los 3 lanzamientos.
Tenían 5 escenarios con diferentes obras que iban rotando durante todo el día: magos, piratas, malabaristas, caballeros, hadas, música y lo que se te ocurra.
En los pasillos también podías encontrarte con mucha gente disfrazada, gente tocando música renacentista y gente bailando bailes tradicionales.
Incluso contaban con un puesto de aves en cautiverio, diferentes tipos de búhos y águilas, que obviamente si pagabas te podías tomar una foto con ellos. Los pobres animalitos estaban con una pata encadenada por lo que no tenían la posibilidad de volar ni de moverse mucho, este puesto no me gustó.



Como guinda de la torta, de los últimos puestos que pasamos tenían un show de competencia de caballos con caballeros. 4 jinetes sobre unos caballos enorme y muy lindos. Todos vestidos con sus armaduras y banderas. El show consistía en 4 pruebas sobre el caballo, nada muy violento, más que nada puntería al galopar, debían pegarle a algo o agarrar algo mientras iban sobre el caballo.
Nos comimos una gran pata de pavo asada cada uno (10usd cada pata, pero valía mucho la pena)
Fue entretenido.

Durante la estadía también fuimos a Smoky Mountains, el parque nacional más visitado de Estados Unidos, pero ese es un cuento para otro post.

viernes, 10 de junio de 2016

Subiendo el volcán Villarica



Vino de visita una amiga de Estados Unidos, Ping, y decidimos ir a Pucón por un par de días para hacer algunas actividades al aire libre. 

Llegamos a la ciudad y lo primero que buscamos fue un lugar para alojar. A pesar de ser temporada baja (mediados de Marzo), habían muchos lugares que estaban llenos. Terminamos alojando en un hostal llamado La Tetera, $36.000 la noche para dos personas en una pieza con baño privado y desayuno incluido. En temporada alta cuesta un 50% más. El personal del hostal era extremadamente amable y con muy buena disposición para ayudar. Además de ofrecer pantuflas para los huéspedes y té como autoservicio en cualquier momento. Ellos nos ayudaron a buscar un tour que nos pudiese llevar al volcán Villarica, algo que no era tan fácil al ser temporada baja. Nos recomendaron: Politur.  

Contratamos un salida al volcán con Politur, a un valor de $90.000 por persona. Nos probamos el equipo que tendríamos que usar y lo dejamos todo listo para salir a las 6:30am. Chaqueta, pantalones, bototos, grampones, polainas, guantes, casco, mochila, máscara para gases y un par de cosas más. Salimos a comprar comida para el día y nos fuimos a acostar para alcanzar a dormir unas horas. El hostal, muy buena onda, nos ofreció dejar preparado un desayuno express para poder comer algo antes de salir en vista que ellos sirven el desayuno entre las 8 y las 11am.

Partimos temprano con nuestro guía Ricardo. Tuvimos suerte y solo éramos nosotras dos y el guía para la excursión de hoy. Nos fuimos en camioneta hasta el primer punto de partida del volcán, así avanzamos casi la mitad de lo que tendríamos que subir. Luego teníamos la opción de subir otro tramo por una tele silla pagando $10.000 adicionales por persona o subir a pie. Con la silla se subiría un tercio de lo que nos quedaba por subir. El guía nos recomendó que lo tomáramos para tener más posibilidades de llegar a la cumbre y eso hicimos. Mientras íbamos por la silla veíamos abajo otros que iban caminando, así como también algunos que se devolvían. Al parecer fue una buena decisión.


Comenzamos a subir y realizamos paradas cada 30 a 20 minutos para tomar agua y descansar un poco. Al principio fue por tierra y roca volcánica, luego subimos por nieve (donde colocamos los grampones) y en el último tramo tuvimos roca volcánica nuevamente. 

Nos comentaba el guía que ahora hay una normativa muy estricta para subir el volcán en vista que es un volcán activo. Cada empresa de turismo tiene permiso de subir un máximo de 12 pasajeros, todos con equipo completo, y llegando a la cumbre, solo los guías pueden seguir con sus mochilas, mientras que los pasajeros deben dejarlas y solo llegar con su cámara y máscara de gas. Una vez en el cráter, solo está autorizado quedarse 5 minutos para tomar una foto y luego hay que bajar para que no se junte demasiada gente arriba y se vuelva peligroso.


En la cumbre pudimos ver mucho humo emanando del crater, y en ocasiones se pueden ver explosiones de lava, aunque no fue nuestro caso. Lo más impresionante fue que al ponerse de lado, en lugar de estar mirando el crater, se logra escuchar la lava y suena casi igual que el oleaje del mar. Fue increíble.

Luego de bajar del cráter comimos un sandwich y nos pusimos todo el equipo para el frío y la nieve. Bajar fue la mejor parte ya que haríamos la mitad del descenso deslizándonos por la nieve. Fue genial. Cerca de las 15hrs ya estábamos de regreso en la agencia para devolver las cosas y cambiarnos de ropa. Fue lo mejor volver a caminar en mis propias zapatillas. Antes de irnos, nos dieron algo de tomar y un diploma de honor por haber llegado a la cumbre del volcán. Misión cumplida!


domingo, 1 de mayo de 2016

¡Ta! Montevideo


Algo que debí haber publicado a finales del año pasado..

Llevo casi 3 meses viviendo de forma intermitente en Montevideo, Uruguay. Lo llaman la Suiza de Latinoamérica y seguro es por el tamaño del país y los precios. El país completo tiene una población cercana a los 3 millones y en Montevideo cerca del millón y medio. 

La ciudad es parecida a Santiago hace unos años atrás. No hay mucho tráfico, los choferes de las micros son los que cobran los pasajes, los bancos recién están empezando a tener banca digital y el gobierno está incentivando el uso de tarjeta de crédito y débito. 
Los Uruguayos son lejos más simpáticos que los Chilenos, tiene mucha voluntad de ayudarte. Andan con su termo y su mate para todas partes: en la oficina, en la playa, en la micro e incluso cuando están manejando. 


Además he aprendido ciertas palabras que usan ellos:

¡Ta!  vendría a ser el equivalente a “estamos” u “ok”. Equivalente al “ya” para nosotros.
Pronto: en lugar de decir “listo” utilizan "pronto". La comida está pronto.
A las ordenes: así se despiden en los correos y después de las reuniones, una manera de decir “quedo a su disposición" o "atento a comentarios"



La calidad de vida parece ser mejor, al menos cuentan con aire limpio y una linda costanera que ellos llaman “rambla”. La playa de Montevideo da a un río por lo que el color del agua es café y fría, y tiene muchísimo viento. Es ideal para hacer deportes aunque la gente aun no tiene mucha cultura para esto. Los ciclistas no saben por donde andar, y los que van corriendo tampoco respetan el paso, se debe andar con mucho cuidado.

También me encontré con que usan llaves que parecen del siglo pasado, me las he topado en varios lugares por lo que son comunes por acá. No les tomé foto, pero parecen llaves sacadas de Harry Potter.



Salir a comer es caro, pero existe un descuento para turistas donde te devuelven el IVA al pagar con tarjetas de crédito internacionales. Esto es el 22% y no se necesita hacer ningún trámite para ello, se devuelve de forma automática en la tarjeta de crédito.

La comida típica a probar aquí son los Chivitos, unos sandwiches contundentes con milanesa (apanado), jamón, tomate, lechuga y queso, y el pan rebosado en un poco de aceite. Un sandwich así sale cerca de 10usd, unos $7.000 CLP con el cambio del momento. 

miércoles, 20 de abril de 2016

Último día en la Habana - día 14


De vuelta en La Habana nos quedaba el último día antes de nuestro vuelo. 

Regresamos a la Calle obispo a ver las cosas que no habíamos podido disfrutar los primeros días. Nos dimos cuenta que hay varias tiendas de artesanías, así como tiendas para cubanos y otras más turísticas. Seguimos caminando y llegamos a una plaza donde había una feria de libros en casi todo su perímetro. Los libros, a pesar de ser usados, no eran nada de baratos para mi gusto. Lo que me llamó la atención, o confirmó mis expectativas en realidad, es que todos estaban orientados al comunismo y a la historia cubana y había muy poco, por no decir nada, de cosas de otros países que no sean comunistas.


Fuimos al museo del chocolate, no era un museo para nuestra sorpresa, era cafeteria y dentro de ella tenía algunos artículos de museo. Nos llamó la atención para lo turístico que es lo barato que eran las cosas. Un vaso por 1 cuc o chocolate caliente por 0.55cuc. Yo me pedí el chocolate caliente, tenía que probarlo a pesar del calor, el sabor era delicioso, pero era muy espeso, no me lo pude terminar. Al lado está la plaza vieja: muy bonita, amplia. Los edificios que la rodean hacen que se asemeje a la plaza de san Marcos en Italia, pero en una versión mucho más sencilla y más pequeña.

Seguimos a un almacén en la costanera donde había una gran feria artesanal: ropa, música, pinturas, souvenirs de todo tipo. Hay que darse una vuelta por ahí. Es mejor que las tiendas chicas de la ciudad. Al lado también se encuentra el antiguo almacén de la madera y el tabaco el cual es ahora una gran cervecería y lugar para escuchar música. Tenían 3 tipos de cerveza a 2 cuc el jarro (mug) también ofrecían comida a buen precio, pero no nos quedamos.


De las últimas cosas que hicimos fue ir al museo del ron. Muy bueno, absolutamente recomendado. Lo único que no me gustó al principio es que solo se puede recorrer con guía y hay que ver bien los horarios para no tener que esperar demasiado para uno de algún idioma que uno entienda. La verdad es que el tour guiado vale la pena, aprendimos mucho y el bien didáctico con videos y una muestra de ron al finalizar la visita.


Con esto se acaba el viaje a Cuba. En resumen: me encantó el país. La gente es muy buena onda y los lugares que visitamos me gustaron muchísimo. Estuvimos más que bien con el tiempo. Se pasa muy bien, se come rico y no se gasta demasiado. El hecho que no exista internet público también lo hace un destino perfecto para salir de vacaciones con intenciones de desconectarse y poder hacer muchas cosas diferentes. Algún día volveré.

lunes, 18 de abril de 2016

Viñales - Día 11, 12 y 13


Nuestro siguiente destino después de Varadero no fue La Habana, si bien pasábamos por ahí, seguimos a Viñales. Un lugar que me encantó y que no imaginé visitar en Cuba. Un lugar que no aparece en las revistas cuando te invitan a visitar este país. ¿Por qué solo hablan de las playas y de los all inclusives cuando tienen un lugar así? Tan verde y tranquilo.

Nos demoramos 4 horas en llegar, el taxi nos salió 120cuc. Nos quedamos en un hotel que agendamos desde una agencia en Cayo Coco: Hotel Horizontes Los Jazmines. Un gran hotel ubicado a 4km de Viñales. Luego de estar en los all inclusive, éste no te sorprende. El aire acondicionado no funcionaba (en ninguna de las piezas), ni el refrigerador ni la tele, pero la cama era muy cómoda y la media pensión que incluía era muy rica y más que suficiente.


Nos despertamos temprano y salimos a tomar desayuno. No nos imaginábamos el mirador en el que nos encontrábamos. Una vista increíble nos saludó en la mañana. Anoche habíamos llegado tarde por lo que no teníamos idea de lo que rodeaba el hotel. En eso este lugar se sacó un 7.

Nos levantamos temprano para aprovechar el día. Había un muy buen desayuno buffet. Coordinamos una cabalgata de 4 horas y tipo 10 ya estábamos saliendo. Nos cobraban 5cuc la hora por persona.


El guía guajiro se llamaba Miguel, con 64 años. Nos entregó nuestros caballos: Sanzanilla, Chocolate y Chiquitico. Cuál más flaco y angosto que el otro, nos daba un poco de pena montarlos. Eran muy obedientes y tenían buen tranco.


La primera parada sería en la cueva del silencio. Una cueva que en su interior podríamos encontrar una piscina donde nos podríamos bañar. Al llegar pagamos una pequeña entrada y fuimos con un guía al interior de la cueva. La cueva está completamente a oscuras y solo tienes tu celular y la linterna del guía para ver por donde vas. Al final del camino, luego de algunos minutos, llegas a la piscina: un pozón de agua café cuyo fondo es imposible de ver. En principio no tenía muchas ganas de meterme, pero luego que se metiera el resto me animé. El agua estaba fresca ¡al fin! hace tiempo que no estábamos con agua "tan" fría. El mar es una tina tibia en Cuba. Fue rico refrescarse.


La siguiente parada sería en el mural de la prehistoria. Emocionados de ir a este lugar histórico...cuando llegamos resultó ser un mural gigantesco pintado hace algunos años con un motivo de la prehistoria. El gran atractivo de este lugar se debe a los colores y al tamaño que ocupa este lugar. Este me decepcionó un poco. No era lo que esperaba en ningún sentido.


La siguiente parada sería en la casa del tabaco. Una casa de un campesino que se dedica a cosechar tabaco y armar puros. Nos enseñó todo el proceso de armado y nos armó uno ahí mismo, incluso lo podíamos fumar, pero yo me abstuve. Tan pronto como nos sentamos para que nos mostraran el proceso del tabaco empezó una lluvia tropical que no esperábamos. Pueden ver en las fotos que el cielo estaba completamente despejado. Salgan preparados para la lluvia.

Muy interesante como arman los habanos y como funciona la economía en base al tabaco. El gobierno se queda con una gran parte de lo que ellos producen y la pequeña parte que ellos pueden quedarse no es en forma monetaria sino en forma de tabaco por lo que además deben hacer el esfuerzo adicional de vender ese tabaco o habanos para poder mantenerse.


Miguel, nuestro guía


Una vez que terminó la lluvia fuimos a almorzar a la Finca Roja, estábamos muriendo de hambre. La comida no podía estar más deliciosa. El cordero estaba increíble y nos sirvieron más de lo que podíamos come entre los 4. Cordero, Ropa Vieja, Papas, Ensaladas, porotos, arroz y mucho más. Exquisito.


La salida se extendió más de lo que habíamos planeado, paseado un recorrido de 7hrs en total. Llegamos casi a las 5 de la tarde al hotel, agotados.


La mañana siguiente, antes de continuar nuestro viaje de regreso a La Habana, fuimos a dos cuevas muy recomendadas. La primera, la cueva del Indio, cobraban 5cuc por persona y te permitía tomar un bote que paseaba dentro de la cueva durante 10 minutos. 
La segunda cueva era la Cueva Palenque de los Cimarrones, te cobraban 3cuc por persona e incluía una bebida típica del lugar. El recorrido de esta cueva lo hicimos en menos de 10 minutos, no vale la pena ir hasta tan lejos por estos lugares. Sin embargo el paisaje que rodea las cuevas vale la pena caminarlo.
La bebida "de cortesía" que nos dieron se llamaba Ochún. Se prepara con miel, limon, jugo de naranja y ron. No estaba tan mal.


Me quedo con Viñales como uno de los mejores destinos de Cuba, lugar que no se pueden saltar, sobretodo estando a 2 horas de La Habana. No tiene playas, pero tiene paisajes hermosos y mucha tranquilidad, así como buena comida.




sábado, 16 de abril de 2016

De Cayo Coco a Varadero - día 10


Extendimos un día más nuestra estadía en Cayo Coco, principalmente porque no logramos encontrar transporte para ir a nuestro siguiente destino a la hora que fuimos a a hablar con la agencia de turismo.

Coordinamos un taxi por 180cuc que nos pasaría a buscar al hotel y nos llevaría a un all inclusive (Meliá Las Antillas) en Varadero, ubicado a dos horas de La Habana. Demoramos 6 horas en llegar desde Cayo Coco. Fue un largo camino y nos costó encontrar el hotel que estaba a un extremo de la península (y a una media hora del centro de la ciudad). El hotel era apoteósico aunque menos que el de Cayo Coco, se notaba que tenía algunos años más que el Meliá Jardines del Rey.


Una vez ahí tomamos un bus hop on hop off que era muy conveniente que nos llevaría al centro. Por 5cuc tendríamos un pase válido para todo el día.
Llegamos al centro y nos fuimos a vitrinear los puestos de artesanías. Algunos más artesanales que otros. Ahí fue donde compramos la mayoría de los souvenirs: cucharas de coco, porta habanos, algunos imanes, llaveros, entre otros. El pueblo de Varadero no tiene mucho atractivo más allá de sus playas y los all inclusive. Fuera de la calle principal y algunas atracciones sobre la ruta del bus hop on/hop off no hay mucho que hacer.



Alcanzamos a ir a la playa un rato y luego seguimos vitrineando. Para nuestra felicidad encontramos una pequeña galería de arte cubana. Muchas pinturas de diferentes artistas. Ahí me compré un cuadro que me encantó. Un caballo con un fondo de tonos morados que aparenta estar galopando. No me pude resistir y no era tan caro tampoco. Terminando de comprar empezó a llover y de repente nos encontrábamos rodeados por una tormenta tropical. Sentías que se estaba cayendo el cielo y que no iba a parar nunca más.  Por suerte al poco tiempo pasó un bus hop on/hop off que paró cerca de la galería y nos dejó subir. Con lo poco que estuvimos bajo la lluvia quedamos empapadas.