martes, 28 de marzo de 2017

Cataratas del Niagara


Las cataratas del Niagara se encuentran en plena frontera de Estados Unidos con Canadá. Ambos países ofrecen servicios para visitarla en bote. Los de Estados Unidos se visten como pequeñas hormigas azules y los de Canadá como hormigas rojas. Existe un puente que une ambas fronteras, el puente internacional Rainbow Bridge (puente arcoiris en inglés). Es posible cruzar a Canadá ya sea en auto o a pie. Nosotros necesitamos visa por lo que solo llegamos hasta la entrada. En la mitad del puente había una placa que separaba los límites de New York, USA y Ontario, Canadá.



Los barcos salen cada 20 o 30 minutos, no hay problema para comprar entradas. Una vez adentro debes bajar por un gran ascensor y hacer una nueva cola para subirte al barco. De a poco te entregan tu impermeable y pasas a la nave que te llevará al encuentro cercano con este gran caudal de agua que cae de unos 60 metros.


El tamaño es impresionante, tanto por la altura como por el ancho de la cascada. Lo malo es que es tanta el agua y la fuerza que se crea una especia de neblina y en gran parte del paseo todo lo que logras ver es una pantalla blanca.


Si tienen la oportunidad, vuelva a ver la cascada de noche. Ambos lados hacen juegos de luces que le dan un lindo toque a la vista. La foto no refleja bien el efecto de las luces, si están allá vayan a verlo, no les tomará mucho tiempo.

domingo, 19 de marzo de 2017

Washington D.C.


Y llegamos a Washington, qué gran ciudad. Mi amiga Haliuna está viviendo acá y pudimos quedarnos un par de días con ella. Su departamento quedaba a un par de cuadras de la zona del capitolio y el monumento a Lincoln por lo que recorrimos ese sector varias veces. De la casa blanca no se ve mucho más que lo logré captar en la foto de arriba.

Lo que vale mucho la pena visitar son los museos, muchos de ellos con entrada gratuita. Hay 79 museos (listados en Wikipedia) uno mejor que otro, muchos pertenecientes al Smithsonian, todo los cuales pertenecientes a este grupo son gratuitos. El primero que visitamos fue la galería Renwick, con una acotada selección de muestras, es un espacio donde artistas locales y nacionales muestran su obra. La mayoría son muestras de arte poco convencionales, poco convencionales para mi al menos, no son pinturas ni esculturas. Nos encontramos con un conjunto de cuerdas de colores que asemejaban un arco iris permanente, estuviera lloviendo o no. Así como también, pequeñas montañas hechas con papeles montados unos arribas de otros. 



Visitamos el museo de historia natural, goza de un gran espacio y de una muestra de animales impresionantes, además de ser altamente interactivo. En particular, me encantó el espacio dedicado a fotos de animales de National Geographic. Me enteré muy tarde que National Geographic tenía un museo propio y no alcanzamos a ir, quedará para el próximo viaje.

El museo de retratos nacionales me encantó. Retratos de diferentes estilo y personajes muy variados, acompañados por lo general por una pequeña historia que contaba quiénes eran. 

El museo de arte africana fue uno de mis favoritos. Era un muestra más pequeña que otros que visitamos, pero muy valiosa. La importancia que le dan a la mujer en el arte me encantó. 



Para mi felicidad, en Washington hay uno de mis restaurantes favoritos: Shake Shack. Tiene una hamburguesa con queso, tomate y lechuga, acompañada por un hongo portobello relleno con queso. Ñamm. Si pasan por allá no pueden perdérselo, pidan una Shake Shack. Nos sentamos a comer en el jardín de esculturas frente a la galería de arte nacional, que habíamos visitado en la mañana. Es una galería gigante, no la vimos completa, de todas maneras el arte de esta galería no era de mi gusto.

Mientras difrutábamos nuestra hamburguesa y papas fritas con salsa de queso, nos vino a visitar una ardilla algo tiñosa. No le tenía miedo a la gente y parecía estar muy hambrienta, así que recibió un par de miguitas de pan.



Nos recomendaron visitar una tienda de libros usados bien popular de la ciudad: Capitol Hill Books. Se hizo famosa porque está llena de libros desde el piso hasta el techo. Difícilmente entran libros nuevos, tanto así que tienen algunos que te puedes llevar de forma gratuita.



Terminamos nuestro paseo de museos con la visita al zoológico nacional, que era el lugar que cerraba más tarde de todos los que queríamos visitar, hasta las 7pm. Si bien me encantan los animales, no soy muy fanática de los zoológicos por lo que representan: animales en cautiverio. Los museos en su mayoría cierran a las 5:30, por lo que fuimos después de esa hora. Debimos haber llegado cerca de las 6, luego de perder unos 10 minutos buscando estacionamiento en la calle, ya que si bien el zoológico es gratuito el estacionamiento no lo es y cobran cerca de 22usd lo cual encontramos que era mucho. Para nuestra sorpresa, a la hora que llegamos ya no se podía ver ni un animal. Nos recorrimos prácticamente todo el zoológico a un paso apurado y sólo logramos ver a un elefante, que seguro guardaban en cualquier minutos. Nos decepcionamos un poco. Pero logré capturar esta linda foto de una ardilla comiendo. Existen cuatro tipos de ardillas, esta parece ser una ardilla listada o ardilla rayada.


Terminamos nuestra visita con un atardecer en el capitolio. Lo están restaurando. No va mucha gente a pasear a ese sector, siendo que se encuentra al extremo del parque nacional de Washington DC. El capitolio se encuentra en la misma línea que el monumento a Washington (el obelisco) y el monumento a Lincoln, que está en el otro extremo del parque, con vista al río Potomac. La casa blanca se encuentra perpendicular a esta línea, a la altura del monumento a Washington. Gran parte de los museos que se pueden visitar, en su mayoría del Smithsonian, se encuentra a los costados de este parque, llamando al sector "The Mall" por el nombre del parque nacional "National Mall".  Existen 17 museos y monumentos en el sector entre el capitolio y el monumento de Washington.




domingo, 5 de marzo de 2017

Feria Renacentista en Tennessee


Todos los años en el estado de Tennessee se organiza una feria renacentista. Las fechas suelen ser los fines de semana de Mayo. Nosotros participamos en la feria del 2016, así que estoy escribiendo esto con casi un año de desfase.

La feria es casi como ir a Disney, hay mucha preparación, actividades y puedes estar fácilmente el día entero ahí. Tienen un equipo no menor de personas disfrazadas y encargadas de que pases un día increíble. Así como también muchas visitas van disfrazadas por gusto. La entrada al lugar cuesta $22 USD el día, algo así como $15.000 CLP.


Cuando llegamos nos recibieron con una danza típica renacentista, dos parejas, debidamente vestidos, bailaban en el pasillo de arcilla mientras un músico tocaba una flauta que parecía ser de madera.
Empezamos a caminar por los caminos demarcados para tratar de recorrer la feria entera, es un poco laberíntica. Nuestro primer objetivo era encontrar algo para comer, ya que estábamos en la hora de almuerzo. Dimos con un puesto de patas de pavo asadas. Increíbles y absolutamente llenadoras. Ninguno se pudo terminar la suya, eran enormes. Por algo costaban $10 USD cada una, pero valían la pena.


Visitamos muchos puestos: joyas, armas, espadas, varitas y escobas, velas, orejas falsas de elfos y hadas, armaduras, ropa. Todo ambientado en la época medieval y renacentista. Habían puestos con actividades, donde había que pagar extra para jugar: lanzamiento de hachas, de cuchillos, de estrellas ninja, de arco y flecha.
En la foto pueden ver un puesto de cachos y orejas de fantasía.



También había un puesto de aves de rapiña: aguilas y buhos principalmente, podías pagar para tomar una de las aves y tomarte una foto. El único puesto que no me gustó, si bien las aves eran hermosas y tenían unos buhos preciosos. Estaban todos encadenados y muy probable que les hayan cortado sus alas para que no vuelen. Esas aves pertenecen libres en la naturaleza. Al tenerlas encadenadas, no solo limitan su calidad de vida, sino que además le quitan parte esencial de  lo que las hacen ser tan majestuosas, ya no tienen que cazar para sobrevivir, quitándoles la característica de aves de presa. La foto de más abajo la tomé desde afuera, no pagué ni pagaré para potenciar esta atracción.




La señora de la foto de más abajo no estamos seguros si era una visita o parte del staff (al menos en la foto oficial del staff no aparece). Hacía un papel un poco de loca, su traje era bien especial, no se si puedo decir muy renacentista, parecía un traje reciclado:




Este era otro personaje, que si sabemos es oficial del staff de la feria. Que no sabemos bien qué representaba. Si algún lector sabe, les agradezco lo indiquen en los comentarios de este post.

Terminamos nuestra visita en el parque con uno de los espectáculos más esperados de la feria: los juegos de caballeros.
Cuatro caballeros, representando a sus respectivas casas y montados en hermosos caballos, se disponen a competir y jugar diferentes juegos de la época. Si bien uno espera una Justa, el combate donde tratan de botar a un jinete con la lanza, ese nunca lo juegan por obvia violencia. Más bien realizan juegos de puntería y habilidades con la lanza o espada sobre un caballo.



Ojo: hay un tour disponible a un Castillo, pero tiene horarios y cupos limitados, para que vayan temprano si es que les interesa visitarlo.

Pueden encontrar más información acá: http://www.tnrenfest.com/info.htm