Chacagua es como una islista paraíso en un lago con playa al mar. Hay que cruzar en lancha y toma como 40 minutos. Si es que se va en auto son como 3 horas por el cerro y medio peligroson. Así que en lancha llegamos, luego de una vista increible del lago y sus mini islitas.
Parecía qué andábamos en el amazonas. Hasta hay peligro de cocodrilos!
[Uno de los restaurantes]
Realmente cuando te dicen que no hay nada acá es porque no hay nada. O sea, a la orilla del mar, en la playa hay como lugares de comida con sus quinchos y varias hamacas. Uuultra agradable. La comida se demora como 1 hora - hora y media en que te la traigan. Empiezan todo de cero y como es temporada baja eres como la única mesa así que hasta la cocina tiene que calentarse e ir a cosechar las cosas.
La cabaña que nos dieron es lo más rústico en cabañas que me he quedado. Se podía ver para afuera por todas las paredes y a los colchones casi se les salían los resortes. Muy exótico todo,
entretenido. Hasta gallinas teníamos corriendo por afuera.
[Gallos de pelea]
En la noche nos tocó muy nublado sin luna así que pudimos ver la luminisencia en el mar. Son plancton o algo así que brillan en la arena y el agua cuando los mueves. Son como luciérnagas en el piso, muy lindo.
En la mañana nos despertaron a las 7 am con un megáfono anunciando que encontraron unas cosas de nosotros que nos robaron por un hoyo de la cabaña y además anunciando que vendian carne de chancho para el almuerzo.
Los baños también son oootra cosa. La cadena se tira a cubetazos de agua, las puertas son como de refrigeradores viejos y la ducha es un poco de agua fría.
En fin, muy pintoresco y bonito. Me gustó mucho.