martes, 20 de septiembre de 2011

Templo de los Tigres

El tour que tomamos estaba muy mal organizado, dejaron el Templo de los Tigres (Tiger Temple) para el final del recorrido y llegamos unos 30 minutos antes de que cerraran, por lo que nos dieron a elegir: Tomarnos fotos con los tigres o ir donde tenían los tigres cachorros. Decidimos tomarnos la foto con los tigres.


Más que templo, creo que este lugar se podía llamar santuario. No vimos ningún templo propiamente tal.
Dentro de este lugar había que seguir algunas reglas. La más importante: no vestir colores fuertes (no rojo, ni naranjo ni rosado). En un principio todos pensamos que vestir de ese color era alguna falta de respeto por la religión o algo por el estilo, pero cuando llegamos allá vimos que todos los funcionarios del lugar tenían puesta una polera naranja. Luego nos explicaron que la mayoría de los animales se alteran un poco con los colores fuertes (pero no los Tigres), por lo que es una medida de seguridad para los turistas y en caso de algún problema, esperan que los animales persigan a los funcionarios y no a los visitantes.

Para tomarse fotos con los Tigres se debe hacer una cola bastante larga, pero circula bien rápido. No se puede tener nada colgando ni mochilas. Al fin y al cabo estos tigresitos son gatos, por lo que les gusta jugar con cosas que se mueven.
Las fotos las toma el personal de ahí, existiendo así dos colas: Una para la persona dueña de la cámara y otra para los acompañantes. Una vez que te toman las fotos con varios tigres diferentes, preguntarán si vienes acompañada y seguirán tomando fotos a tu acompañantes. Todo para evitar problemas con los tigres.

Felizmente los voluntarios del lugar tomaron muy buenas fotos. Al parecer ya tienen bastante entrenamiento con cámaras profesionales y compactas, están todo el día tomando fotos. Yo creo que nos tomaron al menos unas 30 fotos a cada una.


Paseando a mi mascota
 Como ya estábamos en la hora del cierre, nos tocó caminar a los tigres al lugar donde los guardan y nos permitieron pasearlos como si fuera nuestra mascota. Arriba pueden ver una foto mia. En este caso también se toman medidas de precaución y sólo 1 turista puede estar al lado del tigre y sólo los funcionarios puedes tomar las fotos.

Alimentando al tigre

De camino también nos tocó ver cómo un monje alimentaba a un tigre. Se tomó dos o tres mamaderas de leche. Luego nos podríamos sacar fotos con el tigre nuevamente :)


El santuario no sólo tenía tigres, también tenía caballos, vacas, corderos, jabalíes y otros. Estos andaban libre por el lugar y son el motivo por el cual no se puede vestir de colores fuertes.

Vacas raras

2 comentarios:

raúl dijo...

esas no son vacas raras son VACAS FLACAS

Natalia Paz dijo...

Oh..los tigres son maravillosos pero no me gusta que los traten asi...