martes, 18 de marzo de 2014

Marrakech


Marrakech es un lugar mágico, muy diferente a lo que he visitado en otras oportunidades. Cuando te paseas por las medinas te sientes como en la película de Aladino. Casas rojizas, pasillos estrechos y vendedores ambulantes.

Marrakech fue la primera ciudad a la que llegamos en Marruecos. Nos quedamos en la medina, la ciudad vieja, en un hostal con excelente ubicación al lado de la plaza principal Place Jemaa el Fna, hostal Rainbow Marrakech.

Esta ciudad es una de las antiguas capitales imperiales de Marruecos, y significa en árabe "Tierra de Dios". Tiene muchos sitios declarados patrimonio nacional por la UNESCO lo que la convierte en un gran atractivo turístico. 

Una comida deliciosa: shish kebab, pan, salsa de tomate fresco y aceitunas 

Caminando por la ciudad podrán encontrar una gran variedad de comida callejera. En  particular nos encantó lo que comimos en el puesto de la foto de arriba, consistía en un shish kebab (carne molida con especies, ensartadas en un palito y asadas en una parrilla), pan, una salsa de tomate fresco y unas aceitunas verdes y negras. Delicioso. La comida allá es muy barata así que aprovechen de probar todas las cosas que tienen para ofrecer.  Esta comida no la volvimos a encontrar en ninguna otra parte.

Mercado de las especies

El mercado de las especies es un lugar que hay que visitar, no es muy grande, pero si interesante y diferente a lo que uno está acostumbrado. Se pueden encontrar cosas muy exóticas, por ejemplo a nosotros nos vendieron unos cristales de menta concentrada. Según nos dijeron se toman varios kilos de menta para fabricar un par de gramos de estos cristales. Gracias a procesos que involucran destilación y temperaturas muy bajas logran crear estos concentrados.  Nosotros los probamos en un té que nos dieron como cortesía. En cada vaso nos colocaron el equivalente a un grano de arroz o incluso menos y se sentía un té absolutamente mentolado, lo recomiendan para los resfriados. También nos recomendaron colocar un par de gramos en el shampoo para quedar con la cabeza fresca.
El único detalle a considerar es que estos cristales se obtienen gracias a un proceso de frío, por lo que no deben dejarlos al sol o se les derretirá, como nos pasó a nosotros al dejar las mochilas en el sol.

Mujeres tapadas. Pelo, cuello, brazos y piernas son muy importantes, luego sigue la cara.

Calle peatonal frente a la plaza Jemaa el Fna


Tumbas de la dinastía Saadia (Saadian Tombs)


Este lugar es conocido por ser el mausoleo de unos 61 miembros de la Dinastía Saadia, entre ellos el sultán Ahmad al-Mansur. La dinastía Saadia fue un grupo importante que gobernó Marruecos entre 1554 y 1659 convirtiendo este lugar de interés histórico.

El lugar es muy amplio y está todo decorado con mosaicos, escrituras y tallados en madera. En la foto se puede ver que la mitad abajo y el suelo estpan con mosaicos de diferentes colores, luego hay una franja de un color café más oscuro que tiene escrituras en árabe y luego la mitad de arriba sigue con los tallados de madera, incluyendo el techo.
Muy lindos los tallados y el trabajo de los mosaicos era hermoso. Cuando fuimos tuvimos la oportunidad de ver a un artesano creando cada uno de los pedazos de mosaico a mano, uno por uno, cortándolo y pintándolo.

Palais El Badi

Palacio El Badi significa el palacio incomparable, solía ser el palacio del sultán Ahmad al-Mansur, el mismo que está enterrado en las tumbas que mencionaba arriba. Una gran y amplia construcción muy diferente a las que uno visita en Europa que suelen parece que no se han tocado en cientos de años. Aquí no se ven retratos gigantes ni grandes lujos, si se ven grandes espacios y altas murallas rojas. Originalmente el palacio contaba con 360 habitaciones. El patio central es un gran espacio abierto con enormes piscinas (vacías en estos momentos) y otros espacios con árboles y arbustos que se encuentran más abajo de la linea donde uno camina (como se puede notar en la foto de arriba).
Este palacio tardó 25 años en ser construido en su momento y fue atacado por el sultán Moulay Ismail en el siglo XVII quien usó los materiales de este lugar para construir y decorar su propio palacio en Meknes, al norte del país.
Algunas habitaciones del palacio se usan para muestras de arte y otras cosas, también se pueden visitar algunas de las torres y tener una vista panorámica de los techos de marrueco junto con algunas cigüeñas que han armado sus nidos sobres los filos de las murallas del palacio.

Mederssa Ben Youssef

Patio principal de Mederssa Ben Youssef

La Mederssa Ben Youssef es una escuela del Corán en deshuso. La arquitectura y diseño es muy similar a las tumbas de Saadia, se puede apreciar un trabajo de mosico en la parte inferior de la construcción y tallados de madera en la parte superior. El estilo muy similar, si no igual, en ambos lugares, con la diferencia que este lugar contaba con una piscina o pileta en el centro (como se alcanza a ver en la foto).
Donde se tomó la foto era el patio central, practicamente todas las contrucciones a las que fuimos contaban con un tragaluz así, alrededor de este patio se podrían encontrar las habitaciones donde se llevaban a cabo las clases. Piezas pequeñas, pintadas en color blanco, sin ninguna decoración.
Construida en 1570, durante la dinatía Saadia, funcionó durante 4 siglos y ahora funciona como atracción turística cobrando una entrada de 40Dh (unos 5 USD) para aquellos que quieran visitarla por dentro. Vayan, vale la pena caminar ahí dentro.


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