sábado, 22 de octubre de 2011

Ayutthaya


Un tour que debíamos hacer y que no nos podíamos perder era la visita a la ciudad de Ayutthaya. Las ruinas de este lugar son lo que la hacen famosa y por algo fueron reconocidas como patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1991.



El inglés de nuestro guía dejaba que desear, así que mucho no pude aprender de la historia de este lugar, pero se veía muy bonito y tranquilo.


Reclining Buddah
El buda reclinado (reclining buddah) es de las cosas más famosas que tiene el lugar. Se pueden ver fotos de esto por todos lados. Una de las gracias que tiene es que los visten diferentes dependiendo de la temporada.


Niños dejando monedas paradas en unaltar

Dependiendo de las necesidades que se tuviesen se le hacía una ofrenda al buda pertinente


Les pegan laminitas de oro para que se cumplan sus deseos

Cabeza de buda en el arbol
La cabeza del buda en las raíces de un árbol también es de las cosas más populares que tiene el lugar. A mi me decepcionó el tamaño que tenía esta, era muy pequeña y además estaba rodeada por una baranda para evitar que uno se aceque a ella. Era como estar frente a la monalisa, una obra pequeña y muchas personas tratando de sacarse una foto con ella.


Otro buda reclinado

BAÑOS PUBLICOS

Nos encontramos con unos baños públicos, y al igual que en las casas, hay que sacarse los zapatos para entrar. En este caso te prestaban unas chalitas para poder usar mientras, pero la verdad es que no se que era peor, usar esas chalitas o entrar sin zapatos al baños... bueno, si se que es peor, el punto es que las chalitas no se veian tan limpias tampoco.
ELEFANTES:



Visitando la ciudad de Ayutthaya nos volvimos a encontrar con elefantes. Estos eran más producidos que los anteriores, y por lo mismo, cobraban más. Pero no nos detuvo para tener un segundo paseo en elefante.


Otra gran diferencia de este paseo, era que no andabamos en un bosque o en medio de la nada, si no que andabamos por la misma ciudad junto con los peatones y autos de la calle. Fue muy pintorezco.
Nos gustó más que ver las ruinas

martes, 20 de septiembre de 2011

Templo de los Tigres

El tour que tomamos estaba muy mal organizado, dejaron el Templo de los Tigres (Tiger Temple) para el final del recorrido y llegamos unos 30 minutos antes de que cerraran, por lo que nos dieron a elegir: Tomarnos fotos con los tigres o ir donde tenían los tigres cachorros. Decidimos tomarnos la foto con los tigres.


Más que templo, creo que este lugar se podía llamar santuario. No vimos ningún templo propiamente tal.
Dentro de este lugar había que seguir algunas reglas. La más importante: no vestir colores fuertes (no rojo, ni naranjo ni rosado). En un principio todos pensamos que vestir de ese color era alguna falta de respeto por la religión o algo por el estilo, pero cuando llegamos allá vimos que todos los funcionarios del lugar tenían puesta una polera naranja. Luego nos explicaron que la mayoría de los animales se alteran un poco con los colores fuertes (pero no los Tigres), por lo que es una medida de seguridad para los turistas y en caso de algún problema, esperan que los animales persigan a los funcionarios y no a los visitantes.

Para tomarse fotos con los Tigres se debe hacer una cola bastante larga, pero circula bien rápido. No se puede tener nada colgando ni mochilas. Al fin y al cabo estos tigresitos son gatos, por lo que les gusta jugar con cosas que se mueven.
Las fotos las toma el personal de ahí, existiendo así dos colas: Una para la persona dueña de la cámara y otra para los acompañantes. Una vez que te toman las fotos con varios tigres diferentes, preguntarán si vienes acompañada y seguirán tomando fotos a tu acompañantes. Todo para evitar problemas con los tigres.

Felizmente los voluntarios del lugar tomaron muy buenas fotos. Al parecer ya tienen bastante entrenamiento con cámaras profesionales y compactas, están todo el día tomando fotos. Yo creo que nos tomaron al menos unas 30 fotos a cada una.


Paseando a mi mascota
 Como ya estábamos en la hora del cierre, nos tocó caminar a los tigres al lugar donde los guardan y nos permitieron pasearlos como si fuera nuestra mascota. Arriba pueden ver una foto mia. En este caso también se toman medidas de precaución y sólo 1 turista puede estar al lado del tigre y sólo los funcionarios puedes tomar las fotos.

Alimentando al tigre

De camino también nos tocó ver cómo un monje alimentaba a un tigre. Se tomó dos o tres mamaderas de leche. Luego nos podríamos sacar fotos con el tigre nuevamente :)


El santuario no sólo tenía tigres, también tenía caballos, vacas, corderos, jabalíes y otros. Estos andaban libre por el lugar y son el motivo por el cual no se puede vestir de colores fuertes.

Vacas raras

sábado, 3 de septiembre de 2011

Elefantes!


De las grandes atracciones que tiene Tailandia, una de ellas es andar en elefante. Existen muchos lugares y tours donde te ofrecen estos paseos.
El tour que tomamos, que incluía el museo de la segunda guerra mundial y el río Kwai también incluía una hora de paseo en elefante, bamboo rafting y luego una visita el Templo de los Tigres (lo publicaré próximamente)

Los elefantes cuentan con una especie de montura que consiste en un pequeño colchonsito de telas (para amortiguar) y luego un asiento de fierro encima que tiene incorporada una almohadilla como cubierta de cuero (o imitación de). Eran bastante cómodos para lo que se veían, pero nadie te avisaba lo resbalosos que eran. Como yo andaba con unos pantalones de tela lisa (como pueden ver en la foto de arriba) no producían mucho roce, por lo que casi sigo de largo para abajo cuando los elefantes empezaron a bajar el cerro para llegar al río. No fue tan entretenido, entre que me podía caer al agua y mojar mi cámara y morir aplastada por el elefante me puse un poco nerviosa, pero ya cuando llegamos al río y anduvimos en puro camino horizontal no hubo problema y lo disfruté mucho.


El lugar contaba con 3 elefantes adultos y un elefantito. El elefantito no se "montaba", sólo nos acompañaba. Obviamente la cantidad de turistas que andaban con nosotros eran más que 6 personas, así que tuvimos que turnarnos los elefantes... nadie te explicaba antes que "el paseo de una hora en elefante" se cuenta desde que  llegas al lugar hasta que todos los turistas tienen su paseo, así que nuestro paseo duró como 25 minutos.
Nos sentimos un poco estafadas.

Comida para elefantes = canasto con plátanos, 20 baht

Por 20 baht (menos de 1 dolar) podíamos comprar unos plátanos para alimentar a los elefantes. Darle un plátano a un elefante se sentía como darle un maní a un ser humano, pero fue entretenido. Obviamente no nos íbamos a perder la oportunidad de alimentarlos.




 A nuestro amigo elefante le encantaban los plátanos y aún así siempre tomaba el que tenía en la mano y no me trataba de quitar los que tenía en el pote.

Luego del paseo en elefante, nos llevaron a almorzar comida tailandesa en un comedor flotante que tenían sobre el río que acabábamos de estar. No nos sirvieron nada del otro mundo, un poco de papas, arroz y carne con verduras. Terminando de comer nos prepararon para el bamboo rafting. Aquí nuevamente me asusté porque no tenía donde meter la cámara y se me iba a mojar con el agua...bueno, eso era lo que creía en un principio. Resultó que el bamboo rafting consistía en subirse en una balsa hecha con bambú (por lo menos la parte superior) y luego eramos tirados por una lanchita río arriba unos 200 metros o tal vez un poquito más, y llegando a cierto punto nos soltaban para ir río abajo con la corriente. Nos demoramos más en ir río abajo que río arriba, para que se hagan una idea de lo tranquilo que era el río.
Nuevamente nos sentimos estafadas... aunque yo di gracias que no se me mojó la cámara y mi mamá fue harto más feliz al saber que era un rafting así y no como los que ofrecen en Pucón.


sábado, 27 de agosto de 2011

El famoso puente sobre el río Kwai

En uno de los tours que tomamos, nos llevaron a un museo de la segunda guerra mundial. Era bastante interesante, el museo mostraba el lado de los Japoneses, Vietnamitas, Tailandeses y otros, en su rol en la guerra y no tanto el lado de los judíos y alemanes que suele ser lo típico.


El museo daba al río Kwai, y a un costado estaba el famoso puente.

El puente sobre el río Kwai

La historia cuenta que los prisioneros de la guerra fueron los que construyeron el puente, más de 200 prisioneros de diferentes nacionalidades murieron en el proceso. Habían ingleses, holandeses y australianos entre otros. En 1945 el puente fue destruido por una bomba estadounidense y luego de la guerra fue reconstruido en metal.

El puente es ferroviario y aun está activo. En la foto pueden ver que está pasando un tren amarillo en ese momento.

Como un dato extra: Existe una película que se llama "El punte sobre el río Kwai" filmada en 1957. Ganó 7 premios Óscar.

lunes, 22 de agosto de 2011

Feria de Flores y Verduras

Feria de verduras
 Nos aventuramos a ver una de las tantas ferias de flores y otra de verduras. Me impresionó la cantidad de cosas que tenían a la venta y la poca cantidad de personas que había comprando, sobretodo en la sección de verduras. En muchos lugares la cantidad que manejaban parecía industrial, tal vez para restaurantes u hoteles, pero en ningún caso para casas comunes y corrientes.

Feria de flores - flores amarillas (crisantemos) a montones
 La sección de flores era mucho más bonita que la de verduras, aunque vimos cosas bien especiales en la de verduras.
Lo que más nos llamó la atención es que Tailandeses trabajan mucho con las Orquideas. Una flor que para nosotros es muy especial y cara. Tienen un gran cultivo, donde se estima que el 54% se exporta y el 46% se consume de manera local (fuente).

Otra cosa que nos llamó mucho la atención, son las bolsas y bolsas de flores amarillas que se pueden ver en varias de las tiendas. Si no me equivoco son Crisantemos. Estas flores las utilizan mucho para las ofrendas a los budas. Como verán más adelante en mis siguientes entradas, suelen cubrir a los budas con grandes paños amarillos y hay flores alrededor. También casi todas las casas cuentan con un pequeño altar donde colocan estas flores.

Feria de flores - Guirnaldas Phuang Malai
Los guirnaldas de flores ("DOOK MALAI" - ดอกมาลัย) son otras ofrendas que se dan a los Budas. Este tipo de arreglos se llama Phuang Malai, y son hechas principalmente de Jazmín. Muchas veces se suelen entregar para dar la bienvenida y para la buena suerte.


Caminamos mucho por los pasillos de flores y diferentes pasillos y bodegas donde vendían cosas y terminamos en un barrio no muy agradable, pero interesante. Pudimos ver el lado menos turístico que tiene Bangkok. La verdad es que el barrio fue empeorando tanto que en un momento ya no nos sentíamos muy cómodas y decidimos irnos. No sabíamos bien en qué parte andábamos, pero logramos tomar un taxi y hacernos entender que queríamos ir a nuestro hotel. Los tuk-tuks no nos dieron mucha confianza ahí.

Encontramos huevos rosados, los pintarán o serán así?

domingo, 21 de agosto de 2011

Damnoen Saduak Mercado Flotante


A unos 100 kilómetros de Bangkok, se puede llegar al mercado flotante Damnoen Saduak, el más popular del área.

El mercado consiste en varias decenas de botes remando de un lado para el otro vendiéndo cosas. Puedes encontrar casi de todo: fruta, flores, carteras, sombreros, souvenirs, etc. Y como se hace en la misma ciudad de Bangkok, se debe regatear para pagar un precio "decente".


El mercado es entretenido y pintoresco, pero además de eso no le encuentro mucho sentido que tengan que hacer todo el negocio en el agua. A los costados hay mucha tierra firme donde podrían vender sus cosas (y de hecho hay varios puestos de comida y souvenirs), pero insisten con hacerlo en el agua... bueno, sin ello no tendrían la atracción para que los turistas lleguen hasta allá.

Como bien dice Wikipedia, "debido al alto turismo que llega a la zona, el mercado ha pedido su autenticidad."


Existen dos formas para recorrer el mercado: a pie por los costados o tomando un botecito que te lleva por unos 40 minutos. Está interesante tomar el botecito al ubicarte al lado de todo lo que está pasando, pero por otro lado es un trayecto muuuy lento y termina siendo una perdida de tiempo. Además, el bote se comparte con más personas, son unas 6 u 8 en total, por lo que si a alguna se le ocurre comprar algo y empezar a negociar se puede estar un buen rato parada. A nosotras nos pasó. Además, hay lugares con mucha congestión de botes y pueden pasar varios minutos esperando que alguno de los botes que está parado se mueva para uno poder continuar con su paseo.

Bote estacionado a uno de los costados ofreciendo carteras imitación de marcas famosas

La segunda alternativa es recorrer el río a pie, pero ahí ya no se está tan cerca de los comerciantes, aunque se alcanza a ver todo mucho más rápido en caso de que estén cortos de tiempo. A nosotras por suerte nos alcanzó para ambas cosas, y opinamos que el paseo en bote no valía tanto la pena ya que pasamos unos 20 minutos esperando en un atochamiento de botes y no había nada que hacer mientras.

Este vendía de todo un poco


Una de las cosas que más me gustó fue observar las caras de los vendedores. Encontré que tenían una expresión muy diferente a los vendedores de la ciudad. Tal vez sea porque trabajan todo el día (o al menos toda la mañana) bajo el sol, aunque muchos se notaban con bloqueador en la cara y sombreros para protegerse. Pero además de eso, se notaban rostros muy variados entre ellos mismo.

Disfrutando el atochamiento de botes desde la distancia
Sin duda me gustó mucho el lugar, me encantaron los colores que veían, pero me lo imaginaba diferente. Mucho más ancho el río y gente local realizando sus compras, no creo haber visto ni una persona que no pareciese turista comprando en ese lugar, tal vez ellos van más temprano, no lo sé.
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