lunes, 18 de abril de 2016

Viñales - Día 11, 12 y 13


Nuestro siguiente destino después de Varadero no fue La Habana, si bien pasábamos por ahí, seguimos a Viñales. Un lugar que me encantó y que no imaginé visitar en Cuba. Un lugar que no aparece en las revistas cuando te invitan a visitar este país. ¿Por qué solo hablan de las playas y de los all inclusives cuando tienen un lugar así? Tan verde y tranquilo.

Nos demoramos 4 horas en llegar, el taxi nos salió 120cuc. Nos quedamos en un hotel que agendamos desde una agencia en Cayo Coco: Hotel Horizontes Los Jazmines. Un gran hotel ubicado a 4km de Viñales. Luego de estar en los all inclusive, éste no te sorprende. El aire acondicionado no funcionaba (en ninguna de las piezas), ni el refrigerador ni la tele, pero la cama era muy cómoda y la media pensión que incluía era muy rica y más que suficiente.


Nos despertamos temprano y salimos a tomar desayuno. No nos imaginábamos el mirador en el que nos encontrábamos. Una vista increíble nos saludó en la mañana. Anoche habíamos llegado tarde por lo que no teníamos idea de lo que rodeaba el hotel. En eso este lugar se sacó un 7.

Nos levantamos temprano para aprovechar el día. Había un muy buen desayuno buffet. Coordinamos una cabalgata de 4 horas y tipo 10 ya estábamos saliendo. Nos cobraban 5cuc la hora por persona.


El guía guajiro se llamaba Miguel, con 64 años. Nos entregó nuestros caballos: Sanzanilla, Chocolate y Chiquitico. Cuál más flaco y angosto que el otro, nos daba un poco de pena montarlos. Eran muy obedientes y tenían buen tranco.


La primera parada sería en la cueva del silencio. Una cueva que en su interior podríamos encontrar una piscina donde nos podríamos bañar. Al llegar pagamos una pequeña entrada y fuimos con un guía al interior de la cueva. La cueva está completamente a oscuras y solo tienes tu celular y la linterna del guía para ver por donde vas. Al final del camino, luego de algunos minutos, llegas a la piscina: un pozón de agua café cuyo fondo es imposible de ver. En principio no tenía muchas ganas de meterme, pero luego que se metiera el resto me animé. El agua estaba fresca ¡al fin! hace tiempo que no estábamos con agua "tan" fría. El mar es una tina tibia en Cuba. Fue rico refrescarse.


La siguiente parada sería en el mural de la prehistoria. Emocionados de ir a este lugar histórico...cuando llegamos resultó ser un mural gigantesco pintado hace algunos años con un motivo de la prehistoria. El gran atractivo de este lugar se debe a los colores y al tamaño que ocupa este lugar. Este me decepcionó un poco. No era lo que esperaba en ningún sentido.


La siguiente parada sería en la casa del tabaco. Una casa de un campesino que se dedica a cosechar tabaco y armar puros. Nos enseñó todo el proceso de armado y nos armó uno ahí mismo, incluso lo podíamos fumar, pero yo me abstuve. Tan pronto como nos sentamos para que nos mostraran el proceso del tabaco empezó una lluvia tropical que no esperábamos. Pueden ver en las fotos que el cielo estaba completamente despejado. Salgan preparados para la lluvia.

Muy interesante como arman los habanos y como funciona la economía en base al tabaco. El gobierno se queda con una gran parte de lo que ellos producen y la pequeña parte que ellos pueden quedarse no es en forma monetaria sino en forma de tabaco por lo que además deben hacer el esfuerzo adicional de vender ese tabaco o habanos para poder mantenerse.


Miguel, nuestro guía


Una vez que terminó la lluvia fuimos a almorzar a la Finca Roja, estábamos muriendo de hambre. La comida no podía estar más deliciosa. El cordero estaba increíble y nos sirvieron más de lo que podíamos come entre los 4. Cordero, Ropa Vieja, Papas, Ensaladas, porotos, arroz y mucho más. Exquisito.


La salida se extendió más de lo que habíamos planeado, paseado un recorrido de 7hrs en total. Llegamos casi a las 5 de la tarde al hotel, agotados.


La mañana siguiente, antes de continuar nuestro viaje de regreso a La Habana, fuimos a dos cuevas muy recomendadas. La primera, la cueva del Indio, cobraban 5cuc por persona y te permitía tomar un bote que paseaba dentro de la cueva durante 10 minutos. 
La segunda cueva era la Cueva Palenque de los Cimarrones, te cobraban 3cuc por persona e incluía una bebida típica del lugar. El recorrido de esta cueva lo hicimos en menos de 10 minutos, no vale la pena ir hasta tan lejos por estos lugares. Sin embargo el paisaje que rodea las cuevas vale la pena caminarlo.
La bebida "de cortesía" que nos dieron se llamaba Ochún. Se prepara con miel, limon, jugo de naranja y ron. No estaba tan mal.


Me quedo con Viñales como uno de los mejores destinos de Cuba, lugar que no se pueden saltar, sobretodo estando a 2 horas de La Habana. No tiene playas, pero tiene paisajes hermosos y mucha tranquilidad, así como buena comida.




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