lunes, 7 de agosto de 2017

Antisrabe a Ambositra


El camino de Antsirabe a Ambositra me gustó más que la primera parte. Este fue una ruta más corta de unos 90km que recorreríamos en 2 horas por la autopista malagache. El camino se iba angostando, pero a la vez los paisajes se iban poniendo cada vez más verdes. Disfruté mucho el camino por esto último.


Los pueblos que nos encontrábamos a lo largo del camino también iban en aumento, nos encontramos con varias bencineras sin bencina, me recordó el viaje por la carretera austral en Chile, y todo el tiempo nos encontramos con gente sin zapatos caminando por el costado de la autopista, movilizándose a pie entre un pueblo y otro.


En la época que visitamos, Agosto - la época seca, se celebra un ritual malagache, mayormente realizado en as tierras altas del país: el Famadihana. Esta tradición trata de desenterrar el cuerpo de sus familiares, cambiar las telas de seda que lo envuelven y bailar con el cuerpo. El cambio de telas se realiza en esta época del año debido a que hace más frío y se cree que el cuerpo puede estar entumido y requerir un cambio de ropa. Este ritual se realiza cada 7 años y es un evento que invoca a toda la familia.  No vimos ni participamos en el ritual propiamente tal, sin embargo si pudimos divisar algunos autos y grupos que aparentaban estar celebrando dicha tradición.




La ciudad de Ambositra es conocida por sus trabajos en madera. Trabajo que hoy en día realizan mucho en la misma ciudad, pero que proviene de ciertas aldeas que se las ingeniaron mas desarrollarse usando este material. Existe una calle en la ciudad que cuenta con varios puestos de artesanos, pudiendo encontrar una gran variedad de artesanías de todos los precios y gustos. Paseando por las calles ubicamos a una "agencia de turismo" la cual era un puesto de artesanía como los otros. Ahí nos ofrecieron un trekking a la aldea Zafimaniry, una experiencia que queríamos tomar gracias a una recomendación que leí en un blog -más de este trekking en la próxima publicación. Habiendo acordado el trekking, seguimos paseando y tratamos de comprar algunos cuadernos, lápices y pelotas para llevar a los niños de las aldeas. Sobretodo las pelotas resultó ser muy buena idea y nos arrepentimos un poco de no haber comprado más.



Ambositra era mucho más desordenada y ruidosa que otras ciudades, algo que me llama la atención al ser más pequeña que Antananarivo y que Antsirabe. Nos quedamos en el Gran Hotel por 40.000Ar la noche, una pieza con dos camas y con un baño que no tenía una puerta divisoria, sólo una cortina. Tenía buen internet.


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